Empaques que venden solos
El cliente escanea la caja y ve el producto en acción antes de abrirlo. Ideal para abarrotes y botanas.
Del tianguis a la sucursal y del mostrador a WhatsApp: el código que ya imprimes se vuelve un video que explica, vende y se comparte. Precios en pesos y atención en español.
Pensado para negocios mexicanos: tianguis, fondas, franquicias y agencias que quieren que su marca se quede en la memoria.
Sube un MP4 desde el panel y asígnale un código. Sin editor, sin cursitos.
Mira escaneos por día y por producto. Sabes qué código jala y cuál necesita mano.
Colores, logo y dominio propio. Que tu código se vea tan tuyo como tu letrero.
Reemplaza el video desde el panel: el código impreso sigue apuntando al contenido nuevo.
Invita a tu gente, asigna roles por sucursal y revisa campañas sin andar persiguiendo archivos.
Manda el enlace por WhatsApp, ponlo en tu menú o publícalo en redes. Sin instalar nada extra.
No necesitas editor de video ni conocimientos técnicos. Si sabes mandar una foto por WhatsApp, sabes hacer un código QRVeo.
Arrastra un MP4 o graba desde el celular. Lo comprimimos para que cargue rápido hasta en el metro.
Elige colores, sube tu logo y descarga el código listo para imprimir.
Ponlo en el empaque, el menú o la vitrina. Mira escaneos por día y por producto.
Negocios de todo México pueden contar historias con QRVeo
Estos son los escenarios donde un video dentro de un QR cambia la conversación en el mostrador.
El cliente escanea la caja y ve el producto en acción antes de abrirlo. Ideal para abarrotes y botanas.
Adiós al instructivo ilegible: un video paso a paso que baja devoluciones y llamadas al call center.
Onboarding en video para cajeros y meseros nuevos, sin depender de plataformas extra.
Soporte visual en el punto de venta: escanea, ve el video y resuelve en menos de un minuto.
Seis negocios de todo México cuentan qué cambió en su mostrador. Desliza o usa las flechas para verlos; toca el video para reproducirlo.
Antes el mesero repetía lo mismo cuarenta veces al día. Hoy el QR del menú muestra el video y la gente pide lo que ve.
El paciente escanea la caja y ve cómo tomar el medicamento. Ya no nos llaman tres veces por lo mismo.
El huésped escanea en recepción y ve el video del cuarto, el wifi y las reglas. Llega sabiendo todo.
Pusimos el QR en la bolsa y en la lona del tianguis. La gente lo comparte por WhatsApp antes de probarlo.
El cuadro con el QR está en el espejo: el cliente ve los cortes, el precio y agenda por WhatsApp sin que nadie conteste.
Cada pedido sale con el QR pegado. El cliente vuelve a ver el video y pide lo mismo por WhatsApp al día siguiente.
Alfarería · Tlaquepaque, JAL
La gente preguntaba si la pieza era para uso diario o solo de adorno, y cómo se lavaba. Ahora la etiqueta lleva un QR: se ve el torno, el horno y los cuidados. Las piezas de autor se venden mejor.
Ejemplos de uso; los resultados varían según el giro, la ciudad y la campaña.